Cada año pasa lo mismo. Entramos en agosto y pasa volando. Y llega septiembre… Llega la primera semana de frío, el equipo pide ropa de abrigo y el pedido se hace con prisas, pagando urgencias y aceptando las tallas que quedan en stock. La buena noticia es que tiene fácil solución: adelantar la decisión unas semanas. Si gestionas el vestuario laboral de tu empresa, septiembre es tu mes.
Por qué conviene pedir en septiembre (y no en noviembre)
La demanda de ropa de trabajo de invierno se concentra entre finales de octubre y diciembre. Cuando todo el mundo pide a la vez, ocurren tres cosas que encarecen y complican cualquier pedido:
• Se rompe el stock. Las tallas intermedias vuelan primero. Los fabricantes agotan antes las M, L y XL, y completar un pedido para toda una plantilla se convierte en un puzle.
• Los plazos se alargan. Lo que en septiembre se sirve en días, en noviembre puede irse a varias semanas, sobre todo si la prenda lleva personalización.
• Se decide peor. Con prisa no se comparan tejidos, ni certificaciones, ni precios. Se compra lo que hay.
Pedir en septiembre te garantiza tallaje completo, tiempo para personalizar las prendas con calma y margen para probar muestras antes de confirmar el pedido grande. El frío llega igual, pero tu equipo lo recibe ya equipado.
Antes de pedir: revisa el vestuario actual
No hace falta renovarlo todo cada temporada. Una revisión rápida del vestuario que guardaste en primavera te dirá exactamente qué necesitas:
• Estado real de las prendas. ¿Conserva el aislamiento térmico y la impermeabilidad, o el tejido ya está vencido?
• Bandas reflectantes. Las prendas de alta visibilidad pierden reflectancia con los lavados. Si las bandas se ven apagadas, toca sustituirlas aunque la prenda «aún aguante».
• Plantilla. Altas, bajas y cambios de talla desde el invierno pasado. Es el momento de actualizar la lista.
• Imagen corporativa. Si tu logo o tus colores corporativos han cambiado, la temporada nueva es el momento natural de unificar la imagen de todo el equipo.
Las prendas clave del uniforme de otoño-invierno
Polares y forros
El polar es la prenda más versátil del invierno laboral: abriga, pesa poco, permite moverse con libertad y admite bordado del logo con un acabado muy profesional. Funciona como capa única en interiores y como capa intermedia bajo una parka en exteriores.
Softshell y cortavientos
Para quien trabaja entre interior y exterior (logística, mantenimiento, reparto), el softshell es la opción más equilibrada: corta el viento, repele la lluvia fina y no abulta. Es la prenda que más nos piden las empresas del área de Barcelona, donde el invierno castiga más por viento y humedad que por temperaturas extremas.
Parkas y ropa de abrigo técnica
Cuando el puesto exige horas en exterior, la parka certificada marca la diferencia. Fíjate en el aislamiento, en las costuras selladas y, si hay riesgo por tráfico o maquinaria, en que la prenda combine abrigo y alta visibilidad en una sola pieza.
Calzado de seguridad de invierno
Suela antideslizante para superficies mojadas, membrana impermeable y caña alta. Un pie frío o mojado durante ocho horas no es solo incomodidad: es pérdida de concentración y más riesgo de resbalones y torceduras.
La normativa también cuenta: frío y lluvia
Si tu equipo trabaja a la intemperie, la ropa de abrigo no es una cuestión de confort sino de prevención de riesgos laborales. Dos normas europeas te interesan especialmente en esta temporada: la UNE-EN 342, que regula la protección frente al frío, y la UNE-EN 343, que certifica la protección frente a la lluvia. Comprar prendas certificadas te asegura que el vestuario cumple con la evaluación de riesgos de cada puesto. En nuestra sección de normativa te explicamos ambas en detalle.
Personalización: suma sus plazos al pedido
El bordado y la serigrafía añaden tiempo de producción al pedido, y es justo ahí donde más se nota haber planificado con antelación. Un consejo práctico: aprueba el diseño de la personalización (posición del logo, tamaño, colores) sobre una muestra física antes de lanzar la producción completa. Cambiarlo después sale caro; en septiembre tienes tiempo de sobra para hacerlo bien.
En Combaix te lo ponemos fácil
Llevamos décadas vistiendo a empresas de todos los sectores desde Cornellà de Llobregat. Trabajamos con marcas de referencia en vestuario técnico, gestionamos la personalización en nuestras propias instalaciones y te asesoramos para que cada puesto tenga la prenda y la certificación que necesita.
Si quieres llegar al frío con los deberes hechos, escríbenos ahora y preparamos juntos el pedido de temporada. Consulta nuestros catálogos de vestuario profesional o cuéntanos qué necesita tu equipo y te preparamos una propuesta sin compromiso.
